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Fabio Fognini, la alternativa sobre tierra

El italiano, reciente campeón en Viña del Mar, se postula como uno de los candidatos a terminar el año entre los diez mejores. Suma tres títulos como profesional, todos sobre tierra batida, su superficie predilecta. A los 26 años ha alcanzado la madurez de su tenis, aunque la cabeza aún le sigue jugando malas pasadas.

Fognini (26), besando la arcilla tras proclamarse campeón en Viña del Mar

En menos de un año, Fabio Fognini ha pasado de deambular entre los cuarenta primeros a situarse como cabeza de serie en los principales torneos del circuito. El discípulo de José Perlas ha logrado sentar bases en su juego y canalizar su talento sobre la pista. Los últimos ocho meses, en los que logró estrenar y aumentar su casillero de títulos, han sido claves en su crecimiento profesional y su escalada en el ránking.

Los inicios de 'Fogna'
La primera vez que el italiano asomó la cabeza entre la multitud fue en 2011 cuando alcanzó los cuartos de final de Roland Garros, hasta hoy su mejor participación en un Grand Slam. Una lesión le impidió disputar aquel partido frente a Novak Djokovic por un puesto en las semifinales pero los focos ya se habían puesto sobre él, aquel torneo había servido como trampolín en una carrera que iría en ascenso en las siguientes temporadas.

En 2012 llegarían sus primeras dos finales ATP, Bucarest y San Petesburgo. La primera la perdió contra Gilles Simon (6-4, 6-3) y la segunda ante Martin Klizan (6-2, 6-3), pero el progreso se veía en la raqueta del transalpino. Donde más destacaba era en tierra batida, única superficie en la que a final de temporada siempre cerraba con un balance positivo: 20-15 en 2011, 10-9 en 2012 y 28-10 en 2013. La pasada temporada sólo el número uno, Rafa Nadal, tuvo un mejor porcentaje que él sobre polvo de ladrillo.

Fue precisamente en esta última campaña cuando el de San Remo aceleró en su ascenso con sus dos primeras coronas, Stuttgart y Hamburgo. Alemania presenciaba el estreno del italiano como campeón, ganando a Philipp Kohlschreiber (5-7, 6-4, 6-4) y la semana siguiente a Federico Delbonis (4-6, 7-6, 6-2) en las citas mencionadas. Una derrota en la final de Umag ante Robredo le impidió encadenar 14 victorias corridas y tres títulos en tres semanas. Fabio ya era el mejor italiano del circuito, por delante de su compañero Andreas Seppi, y su explosión como tenista era innegable. La temporada 2013 la terminó en el puesto 16 pero aquello solo era un aviso.

El italiano fue el verfugo de Argentina en Copa Davis
El año nuevo debía ser el de la confirmación, pero empezó con el pie izquierdo para el italiano con una retirada en Chennai por problemas físicos. Las lesiones han sido el otro gran enemigo, además de la cabeza, por el que el éxito y el italiano no se han conocido antes. En el primer Major del año, Fognini llegó hasta octavos de final donde cayó ante el serbio Novak Djokovic, su mejor resultado en Australia hasta la fecha. La temporada estaba siendo discreta, reservándose para la gran hazaña del italiano: la Copa Davis.

La arena de Mar de Plata recibía al combinado italiano de tenis sin Del Potro pero con las mismas ganas de siempre de lograr la Ensaladera. Probablemente, el país que más predilección siente por este torneo. Allí se presentaron los europeos con el oriundo de San Remo a la cabeza y la ilusión de volver a pisar los cuartos de final como ya hicieran en 2013. Es en los momentos claves donde las grandes estrellas emergen, y aquí nuestro protagonista se cubrió de gloria. Él solito ganó la eliminatoria consiguiendo los tres puntos de la serie. Primero ante Mónaco (7-5, 6-2, 6-2), luego en dobles junto a su compatriota Bolelli (6-7, 7-6, 7-6, 6-4) y por último ante Berlocq (7-6, 4-6, 6-1, 6-4). Italia estaba en cuartos gracias a su héroe nacional.

A nadie le extraña ya ver a Fogna triunfar sobre tierra batida, elemento que se ha aliado con el italiano hasta proyectarlo como uno de los mayores especialistas sobre arcilla. Viña del Mar ha significado su último triunfo, donde partía como primer cabeza de serie y lo confirmó en la final ante Leoanrdo Mayer (6-2, 6-4). Su tercera corona le ha llevado hasta la posición 14 de la ATP, su mejor registro, y colocarse en la lista de "peligrosos" cada vez que el calendario señale a la tierra batida. Rafa Nadal tiene un nuevo rival en el asalto de su noveno entorchado en París.

Cuestión de actitud
El nuevo año ha traído a un Fognini igual de travieso pero más eficiente. De sobra son conocidos sus episodios sobre las canchas, ya sea por romper una raqueta, por encararse con el público o por sus continuos aspavientos entre punto y punto. La cabeza ha sido siempre el eterno sudoku del tenista, el arma más poderosa y a la vez la más dañina, la pieza más complicada de encajar. En ese aspecto, el de San Remo ha estado cojo en gran parte de su carrera.

Todo un personaje sobre la pista

Casos como el de Verdasco, Dolgopolov, Almagro o Gulbis sirven como ejemplo, jugadores de gran talento estancados debido a una mala preparación mental. En su día, incluso Novak Djokovic convivió con este rompecabezas, pero una reforma en la azotea sirvió para dar un giro en su trayectoria hacia la cima mundial. El caso del italiano es similar aunque todavía quedan muchos actitudes que pulir. Tirarle la raqueta a un rival, sentarse en la silla del juez de línea o romper varias raquetas en un mismo juego son imágenes demasiado recientes para un futurible campeón, comportamientos que se deben erradicar por completo por el bien del jugador y de la imagen del tenis profesional.

Si se logra combatir estos desperfectos, sin duda tendremos al italiano en los puesto más altos del ránking. La ambición va creciendo tan rápido como las expectativas, talento le sobra por cada cuerda de su raqueta, si las ideas consiguen ordenarse en su cabeza, el mundo podrá presenciar el asentamiento de Fognini entre los mejores del mundo.


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