Últimos Artículos
Mail Instagram Pinterest RSS

Open de Australia 2014. Una final invicta

La final del Open de Australia enfrentará a los dos mejores jugadores en lo que llevamos de año. Rafael Nadal (1º) y Stanislas Wawrinka (8º) lucharán por levantar el primer Grand Slam de 2014, un año en el que todavía ninguno de los dos conoce la derrota. El campeón de Doha y el campeón de Chennai, sólo uno puede ser invencible.

Entre ambos jugadores suman 20 victorias en la presente temporada

"Como jugador tengo más confianza en mí mismo. Sé que al entrar a la cancha puedo vencer prácticamente a cualquiera, incluso en grandes escenarios como en una final de Grand Slam" Con 28 años, Stanislas Wawrinka ha alcanzado la madurez en su juego gracias a un tenis espectacular y a la instrucción de Magnus Nornan, su entrenador. 2013 había sido su mejor temporada como profesional (título en Oeiras; finalista en Madrid, Buenos Aires y Hertogenbosch; situado entre los ocho mejores y, consecuentemente, Maestro en Londres), pero en este 2014 quiere más. Campeón en su primer torneo, Chennai, y en la disputa por el primer grande del año. Solamente un jugador puede hacer frente a estos números, casualmente, su contrincante mañana.

Ocho meses de lesión que coquetearon incluso con una posible retirada concluyeron con la mejor vuelta a las pistas de un tenista profesional en toda la historia: diez coronas de diecisiete disputadas y regreso al número uno del mundo. Rafael Nadal empezó el nuevo curso con la intención de alargar su buena racha y su dominio sobre el resto del circuito ATP. Su primera prueba la tuvo en Doha, donde ningún adversario se atrevió a impedir que el español alzara el trofeo. Ahora en Australia, ha llegado hasta la última ronda venciendo a partes iguales a sus rivales y a una ampolla en su mano izquierda que arrastra desde octavos de final. Ni los hombres ni los elementos son capaces de parar este ciclón nacido hace 27 años en Manacor.

Hablamos de los dos mejores jugadores del momento: contundentes con su juego, brillantes en la ejecución e invictos en 2014. Rosol, Kamke, Gulbis, Gojowczyk, Monfils (2), Tomic, Kokkinakis, Nishikori, Dimitrov y Federer. Ésta es la lista de bajas que ha causado el mallorquín a lo largo del escaso mes de enero que llevamos de competición. Por parte del suizo: Becker, Bedene, Pospisil (2), Rogger-Vasselin, Golubev, Falla, Robredo, Djokovic y Berdych. Dos hombres que se mantienen en pie aguantando cualquier embestida enemiga. Con un título en el bolsillo de cada uno, la captura de un segundo entorchado y la prolongación de la racha estará en juego mañana en Melbourne. El que escape exitoso del Rod Laver Arena se proclamará como el gran baluarte a batir esta temporada.

Una estadística engañosa 
De todos los rivales que existen en el circuito, Rafa Nadal es quizás el último que Stanislas Wawrinka hubiera elegido para enfrentarse en la final del domingo. Después de 36 participaciones en torneos de Grand Slam, al helvético le ha llegado su gran oportunidad en Australia. Solo le queda por completar una pantalla, la última, la más difícil de todas, la que le va a proponer el número uno del mundo. Al contrario que en los videojuegos, aquí la partida no funciona con vidas. Wawrinka tendrá solo un intento de besar la gloria bajo el cielo australiano, si tenemos en cuenta que el rival es un extraterrestre con 13 Majors en su poder, quizás ni uno es tener demasiada fe.


Final del Masters 1000 de Madrid la temporada pasada

La estadística es demoledora: 12 partidos desgranados en 26 sets en los que el final fue siempre el mismo, Rafa Nadal alzando el puño sin ceder una sola manga. Su primer enfrentamiento sucedió hace siete años, precisamente en el torneo aussie, donde el español sumaría su primer triunfo ante el suizo por un triple 6-2. Mucho ha cambiado desde aquel 2007, excepto los resultados entre ambos. El de Lausana lo ha intentado de todos las formas y colores, jugando bien y jugando mejor, sobre cemento o sobre tierra batida. No hay manera. Y ahora, en el mejor momento de su carrera, ante la gran oportunidad de su vida, tenía que ser Rafa la última nube que pisar para tocar el cielo.

El discípulo de Toni Nadal no se confía y avisa: "Una final de Grand Slam es distinta a los partidos que hayamos jugado en el pasado. No se trata de ganar un set o dos. Él está listo para ganarle a cualquiera. Si no juego un buen tenis de seguro me ganará en tres sets". Algunos se reirán al leer esto ya que uno se encuentra en terreno desconocido y el otro en su 19º final de un grande. Dentro de unas horas se pondrá fin el misterio. Visto las estadísticas de ambos, de lo que no tenemos dudas es de que ganará el mejor.

0 comentarios:

Publicar un comentario