Últimos Artículos
Mail Instagram Pinterest RSS

Open de Australia 2014: Resultados Jornada 10 (Cuartos de final)

Rafael Nadal y Roger Federer cruzaron la senda de cuartos de final del Open de Australia después de sentenciar en cuatro mangas a Grigor Dimitrov y Andy Murray. El español tuvo un mal comienzo pero acabó imponiéndose al búlgaro de 22 años, mientras que el suizo realizó un inicio espectacular y a punto estuvo de emborronarlo en el cuarto set. La rivalidad más famosa del mundo del tenis vuelve en semifinales del primer Grand Slam del año.

Rafa vs Roger, una rivalidad sin fecha de caducidad

22 de enero de 2014 . JORNADA 10
CUARTOS DE FINAL

Flag of Spain.svg Rafael NADAL [#1]   VS   Flag of Bulgaria.svg Grigor Dimitrov [#22]   (3-6, 7-6, 7-6, 6-2)

Por una vez en la vida, las miradas no estaban puestas en el número uno. Grigor Dimitrov, número 22 del mundo, se presentaba en estos cuartos de final como la gran sorpresa del torneo después de llegar donde nunca había llegado. El búlgaro tenía un tope marcado en torneos de Grand Slam: tercera ronda. Este año, había roto por partida doble esa barrera. Y allí que se presentó, con el Rod Laver Arena abarrotado de 15.000 personas esperando que diera la campanada frente al número uno de la ATP. Nadal venía de dar la vuelta al mundo con la imagen de su mano impregnada de sangre en su partido frente a Nishikori. "Tendré que jugar vendado lo que queda de torneo", aceptó el español aquel mismo día. Un doble reto para él. Superar los dolores de la mano con la que empuña su espada y despertar del sueño a un joven que busca hacerse un hueco entre los más grandes.

Rafa mostró su furia al Rod Laver Arena
El balear empezó el encuentro con el pie izquierdo. Dimitrov no paraba de soltar bombas con su saque, recurso indispensable si quieres cantar victoria en el torneo australiano. La primera bola de break llegaría pronto, en el primer servicio de Nadal. 30-40 y el búlgaro que no la iba a perdonar. A los grandes solo se les puede ganar si cumples dos requisitos: el primero es alcanzar casi la perfección en tu juego y, el segundo, aprovechar tus oportunidades. Quien perdona lo acaba pagando, primera ley no escrita del deporte. Grigor además remató la faena confirmando su saque en el juego siguiente, 3-0 a su favor y esto acababa de empezar. El de Manacor despertó de su letargo y se lanzó a por el partido sumando sus primeros juegos. Pero ya era tarde, Dimitrov sacaba con 5-3 para cerrar el primer capítulo. Los nervios le recorrieron desde la punta de los pies hasta el último pelo de su cabeza, pasando por un corazón que le iba 100 por hora. 0-30 y la impotencia de ver cómo se escapaba la oportunidad. Un fallo de Nadal, un buen saque y dos aces. Resuelto, la primera manga ya era suya.

Los tres enfrentamientos previos entre ambos se habían resuelto con victoria para el español (Rotterdam, Montecarlo y Cincinnati). Todo lo que el búlgaro había podido hacer era arrancarle un set en cada uno de ellos, algo con lo que la mayoría de los tenistas se daría por satisfecho. La estadística no mentía y ese particular set de Grigor había llegado. Si el guión no se modificaba, los restantes caerían del lado de Rafa.

En la segunda manga la historia se repitió pero cambiando el protagonista. Ahora fue Nadal quien se apuntó el break inicial para mandar desde el minuto uno en el marcador. Aunque poco duró. En el cuarto juego cometió tres dobles faltas casi consecutivas y le devolvió el favor al búlgaro. Así se llegó al 6-6, rodeados de un público exaltado y volcado con el joven Dimitrov. Se quejaba el español a Carlos Bernardes, juez del partido, de los gritos y el vocerío de la grada, pero nada podía hacer. Cada rally era una batalla particular, cada carrera suponía el desgaste extremo y cada punto terminaba en un rugido de arrebato y pasión. Si a esto le sumamos al respetable animando sin parar, aquello parecía la Copa Davis en vez del Open de Australia. A todo esto, se jugó un tiebreak donde hubo un claro dominador. Nadal administró mejor sus errores en el momento clave y se llevó el set en el desempate. Todo estaba igualado (6-3, 6-7). Vuelta a empezar.

El  español, desatado tras ganar el primer set
En el tercer parcial se vendió todo el pescado. El búlgaro había disminuido su porcentaje de primeros saques y eso le había abierto la puerta al balear para entrar de lleno en la guerra. Se produjo entonces una rotura a favor de Nadal que parecía definitiva. 4-2 y una cómoda ventaja para ir resolviendo hasta el final con su servicio. Pero Grigor volvió a desenfundar su arma y encadenó tres juegos corridos. Así siguieron hasta el 5-6. Rafa sacaba para asegurarse el tiebreak cuando aconteció uno de los momentos claves: bola de set para Dimitrov. El español tuvo que sacar toda su casta y su coraje para salvarse del peligro y avisar al búlgaro de que no se le volvería a presentar una como esa. Pero sí, concretamente dos más. Fue ya en el desempate cuando, primero con su saque y después desde el resto, Grigor desperdició la ocasión de volver a ponerse por delante en el partido. Tres bolas de set que se metieron en su cabeza impidiéndole avanzar mentalmente, bloqueándole ya hasta el pitido final. El español no fue tan compasivo, la primera que tuvo la clavó: 3-6, 7-6, 7-6. Aquello fue el fin de Dimitrov. La remontada ya era una realidad.

Los últimos 45 minutos fueron un paseo militar donde Rafa, con el triunfo en el bolsillo, paseó sus galones de número uno por la pista central de las Antípodas. Un break madrugador, 3-0 y otro más al final, sirvieron para imprimir su billete hacia semifinales. Cuarto set: 6-2. Dimitrov le dio la enhorabuena y se marchó de un lugar que jamás olvidará. El escenario donde enseñó su carta de presentación entre los grandes. Seguro que en un futuro volveremos a ver a este chico de 22 años dando guerra en las rondas finales de cada torneo. Hoy no pudo con Nadal y su ampolla, la cual le seguirá acompañando hasta el objetivo que el manacorí se marque. Una nueva lección de lucha y compromiso del mejor deportista español de la historia.



Bandera del Reino Unido Andy MURRAY [#4]   VS   Flag of Switzerland.svg Roger FEDERER [#6]   (3-6, 4-6, 7-6, 3-6)

Era la noche de Federer. El momento indicado ante el rival oportuno. Aquello no era Wimbledon ni estaba Nadal enfrente, pero servía. Se trataba de unos cuartos de final de Australia, torneo que ha ganado en cuatro ocasiones, ante Andy Murray, uno de los pocos tenistas que tienen balance positivo frente al suizo (11-9). Por si fuera poco, hacía un año que no pisaba unas semifinales de un Major, con lo que si ganaba, repetiría la experiencia de Melbourne 2013, donde precisamente Murray le impediría disputar la final. Una temporada después chocaban en cuartos, algo precipitado debido al ránking tan bajo del suizo, que le obliga a vérselas con un 'bicho' en la antepenúltima ronda. Ese bicho era Murray, aunque hoy fue un vulgar insecto.

Roger tenía el partido en su mano
El primer set fue coser y cantar. Federer tejía la trampa desde el fondo de pista a base de cañonazos largos y profundos para acabar la sintonía voleando en la red. Al más puro estilo Stefan Edberg a finales de los años ochenta. Su actual entrenador ha conseguido en poco tiempo grandes progresos con su pupilo. El más difícil, cambiarle el estilo de juego a los 32 años. Ya no existe ese ansia por terminar el punto y, por lo tanto, han descendido los errores no forzados. Ya no hay miedo a mantener un peloteo y, por lo tanto, se gana en ritmo, se activan las piernas y se trabaja el punto hasta vislumbrar el golpe ganador. Y si además le añadimos que con su nueva raqueta consigue un 89% de puntos con primeros saques, podemos hablar de que el suizo está de vuelta con todas las de la ley. Roger hizo break en el cuarto juego del set y a partir de ahí navegó scon el viento a su favor de su servicio hasta apuntarse la primera manga por 6-3. En la red promediaba un porcentaje del 87% de acierto. El mejor Federer bailaba sobre la pista mientras Murray naufragaba pasando bolas y mermado de una lesión de la que todavía no está completamente recuperado.

Nada cambió en el segundo parcial. Esta vez el break llegó en el quinto juego y de nuevo cayó en el carro del suizo. La magia de Federer volvía a brillar después de un 2013 para olvidar. Se disfrutaron golpes que parecían ya olvidados por su raqueta. Algunos incluso, extinguidos para el tenis. Su nuevo modus operandi sobre la pista le permitía correr menos y morder más. Un método que solamente él puede llevarlo a cabo, donde la clase y la técnica se abren paso ante cualquier elemento. Una guerra donde no hay discusión, siempre gana el mejor. Finalmente el helvético sacó para colocarse dos sets a cero y tampoco falló, 6-4. Sufrió con su servicio, en el cual tuvo que remontar un 0-30, pero supo aguantar mimetizando a su rival y situándose a solo una manga de su objetivo final: vengarse de Andy Murray por lo sucedido un año atrás.

El suizo no ganaba al británico desde 2012
Solo quedaba rematar la faena y la oportunidad se le presentó en bandeja. Esta vez no apareció la rotura hasta el juego decisivo, el noveno. Roger le rompía el saque al británico y se posicionaba para sacarlo del torneo aussie con 5-4. Para ello tenía que ganar su saque, algo que llevaba haciendo durante las cuatro rondas anteriores de manera inmaculada. Pero el miedo se adueñó del ganador de 17 grandes y eso lo aprovechó Murray, que apretando desde la línea de fondo conseguía igualar el marcador: 5-5 cuando ya todo el mundo estaba levantándose de sus asientos. Se llegó al tiebreak y el destino le volvió a tender la mano a Roger para sellar su pase a semifinales, pero al de Basilea le gusta mucho el suspense y desperdició un 5-2 de ventaja en el desempate. Andy acabó llevándose la tercera manga (7-6) y traspasando sus dudas a la mente del suizo. Hace unos minutos acababa de perder su saque por primera vez en el torneo, ahora le acababan de 'robar' su primer set. El Federer de antaño quería salir, los fantasmas estaban de nuevo sobre la pista y solo pensar en llegar a un quinto set rompía todos los esquemas del ex número uno. 

Hubiera sido muy injusto una derrota de Roger. Rozando casi la perfección en los dos primeros parciales, había pagado muy caro un despiste en el tercero. Ya no podía permitirse más errores. El cuarto set nos dejó el juego más largo del partido. El suizo puso el 1-0 en un abrir y cerrar de ojos, mientras que Andy tardó 20 minutos en igualar el marcador. Hasta diez Deuce se llegaron a disputar para que al final el británico conservara su servicio. Llegó el 4-3 y el helvético exhibió toda su maestría. Consiguió el break y se dispuso a cerrar uno de los capítulos más bonitos de sus últimos tiempos envueltos en tinieblas. Eso sí, empezó abajo 0-30. "¿Otra vez Rogelio?", se preguntaría en su cabeza. Estaba disparando para terminar la cacería y de nuevo la presa se estaba escapando. Pero tres ya son multitud. En esta ocasión no perdonó en la red, tampoco de derecha, y finalmente unos errores adicionales de Murray le dieron la clasificación para semifinales en Australia, la undécima consecutiva. 

La revancha se fraguó un año después

Lo había hecho y el público presente había sido testigo. La mejor versión del suizo está de vuelta, capaz de lo mejor y de lo peor. Hoy de lo mejor. Andy Murray, finalista en 2013, se fue hundido del Rod Laver Arena, aunque el verdadero hundimiento lo verá a partir del lunes, donde descenderá hasta la sexta posición en el ránking, séptima si el de Basilea llega a la final. Por su parte, Roger mostraba una sonrisa complaciente, orgullosa por el trabajo bien hecho, repleta de nuevas energías y con ganas de demostrarle al mundo de la raqueta que todavía no está acabado, que aún queda Federer para rato. En dos días le espera una nueva prueba, quizás la más dura de todas: Rafael Nadal. Sus enfrentamientos son de sobra conocidos en todo el globo (22-10 a favor del español). Con la eliminación de Djokovic, ambos tienen mucho que decir, ya que se trata casi de una final anticipada. Pase lo que pase, el que seguro saldrá ganando seremos nosotros, el espectador.

Así quedan las semifinales del Open de Australia 2014:
Jueves 23: Tomas BERDYCH [7]   VS   Stanislas WAWRINKA [8] 
Viernes 24:  Rafael NADAL [1]   VS   Roger FEDERER [6]

Para más información sobre el Open de Australia, podéis visitar la sección TENIS en Plusmarca.es o seguirme en twitter: @fermurciego

0 comentarios:

Publicar un comentario