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No son guerreras

A base de garra y títulos se han hecho un nombre en el deporte nacional. Las dos medallas de bronce que esta generación se ha colgado al cuello ha hecho que las selección española femenina sea conocida haya donde va, pues las #GuerrerasOlímpicas se han ganado el cariño de todo el país.

Clasificadas para octavos de final y con Hungría en el punto de mira, las chicas de Jorge Dueñas están demostrando con creces que no son unas guerreras, que no son solo guerreras. Pues la calidad de todas y cada una de las 16 componentes de la selección es impresionante, tal y como están demostrando allá donde juegan.

La selección española femenina no gana por garra, gana por juego. Ver defender a este equipo es impresionante. Se nota a simple vista que el 6:0 que plantea Jorge Dueñas está tremendamente trabajado y ese trabajo es asimilado por las jugadoras al dedillo. El eje de la defensa española lo forman Begoña Fernández y Patri Elorza, dos jugadoras corpulentos que se entienden a las mil maravillas. Ambas están cuajando un gran torneo y son pieza clave para que el esquema defensivo de Jorge Dueñas se mantenga compacto.


En los cinco partidos de la fase de grupos, la defensa española ha seguido la línea de estos últimos y exitosos años. Apoyados en las paradas de Silvia Navarro (ha cerrado la fase de grupos con un 42%), el 6:0 de la selección se crece ante las adversidades y consigue una y otra vez que el ataque rival se encuentre tremendamente incómodo.

Sin ir más lejos, en el primer partido de la fase de grupos, ante Noruega, las chicas de Jorge Dueñas consiguieron dejar a la actual campeona del mundo y olímpica en 22 goles, dato espectacular teniendo en cuenta el potencial ofensiva de las nórdicas, que en el pasado Mundial de Brasil 2011, promediaron 31 goles por partido.

Los éxitos del balonmano español en los últimos años se ha cimentado en el trabajo defensivo, pues tanto la selección masculina como la femenina están ofreciéndonos datos espectaculares. Centrándonos en la selección femenina, protagonista estos días, ha encajado una media de 22 goles en el Mundial de 2011 y de 25 tantos en los pasados Juegos Olímpicos de Londres.

En este Mundial, como no podía ser de otra manera, la tónica de juego sigue siendo la misma. Excelente trabajo defensivo basado en unos movimientos tácticos perfectamente diseñados y una intensidad voraz durante los 60 minutos de juego. El 6:0 español está perfectamente coordinado, apenas dejan huecos entre unas jugadoras y otras y, por si fuera poco, cuentan con jugadoras como Marta Mangué, que interpretan la defensa de anticipación de manera sobresaliente.

Con todo esto, han encajado una media de 18 goles por partido. Si no contáramos el partido jugado ante la débil Paraguay, que tan solo anotó nueve tantos, el dato seguiría siendo espectacular, pues España encaja de media 20 goles por partido.

Ofensivamente, la selección española tiene más problemas, pues en ataque posicional, en ocasiones les cuesta atravesar la defensa rival llegando a perder demasiados balones. De todos modos, la chicas de Jorge Dueñas, no están exentas de calidad, ni mucho menos, y basando su juego en una rápida circulación de balón consiguen abrir huecos en la defensa rival. Además, aprovechando su principal arma la defensa, pueden salir al contraataque con rapidez y conseguir goles fáciles.

Con estos datos sobre la mesa, Hungría debería temblar ante el cruce de octavos de final, pues España llega como una moto. Concentradas y afrontando los partidos con mucha seriedad está presentando sus cartas para volver a subirse al podio mundial, podio al que no se subirían por ser guerreras, cosa que también influye, se subirían por ser unas jugadorazas.

@Eduagullo

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